Polonnaruwa, la ciudad antigua en Sri Lanka

Polonnaruwa: esplendor milenario en el corazón de Sri Lanka

Fundada en el siglo X d.C., Polonnaruwa fue la segunda capital del antiguo reino de Sri Lanka y se mantuvo como centro neurálgico del poder hasta principios del siglo XIII. Hoy, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es uno de los yacimientos arqueológicos más fascinantes del país.

Entre sus ruinas aún se aprecian majestuosos templos, palacios y esculturas talladas directamente en la roca. Las imponentes estatuas de Buda y la figura del Rey Parakrama son verdaderas joyas esculpidas que transmiten la grandeza de una civilización avanzada y refinada.

Una visita imprescindible es la antigua universidad de Alahana Pirivena, un ejemplo excepcional del compromiso de la época con la educación y la sabiduría espiritual.

Durante el período dorado de Polonnaruwa florecieron la agricultura, el comercio, la enseñanza y la sanidad, dando lugar a uno de los capítulos más brillantes de la historia de Sri Lanka.

Consejos para disfrutar la experiencia al máximo:

  • El mejor momento para visitar Polonnaruwa es al atardecer. La cálida luz del sol poniente envuelve las ruinas con un resplandor mágico, realzando su belleza silenciosa y evocadora.
  • Recorrer el sitio en bicicleta es una experiencia inigualable. Sentir la brisa entre los árboles y pedalear entre siglos de historia ofrece una conexión íntima con el entorno. No obstante, para quienes prefieran mayor comodidad, también es posible recorrer el lugar en tuk-tuk o coche, especialmente útil dada la distancia entre los puntos de mayor interés.
  • Un consejo importante: observe cómo los macacos juguetean libremente entre las ruinas, una escena encantadora y típica del lugar. Por respeto a su hábitat, se recomienda no alimentarlos ni dejar pertenencias al alcance de su curiosidad.

Explorar Polonnaruwa es mucho más que una visita arqueológica: es un viaje íntimo al pasado glorioso de la antigua Ceilán, donde cada piedra y cada escultura cuentan historias de sabiduría, espiritualidad y esplendor. Un paseo por esta ciudad milenaria es, sin duda, una de esas experiencias que permanecen para siempre en el alma del viajero.

Qué ver en Polonnaruwa

El Cuadrángulo Sagrado

Antiguo centro ceremonial donde se custodiaba la reliquia del diente de Buda. Aquí podrás explorar estructuras como el Vatadage, con sus esculturas delicadas y sus cuatro Budas rodeando una pequeña dagoba; el Thuparama, uno de los edificios mejor conservados; y la singular torre piramidal Satmahal Prasada, de clara influencia india.

watadageyaVatadage

Budas de Gal Vihara

Tres impresionantes estatuas de Buda esculpidas directamente en la roca. Cada una representa una postura distinta: meditación, iluminación y nirvana. La imagen reclinada, de 15 metros, es considerada una de las esculturas más perfectas del sudeste asiático.

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Estupas

Las antiguas dagobas budistas dominan el paisaje de Polonnaruwa. Entre ellas, destaca la Rankot Vihara, con sus 54 metros de altura, siendo una de las más grandes del país.

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Palacio Real y Sala del Consejo

El antiguo palacio de Parakramabahu I debió ser una estructura imponente, con varios pisos. Muy cerca, la Sala del Consejo (Raja Sabahawa) sorprende con sus columnas talladas y esculturas de leones que simbolizan la autoridad real.

RajasabhawaRaja Sabahawa

Consejos para disfrutar al máximo tu visita

  • Horario de acceso: De 9:00 a 18:00 h.
  • Ubicación: A 220 km de Colombo y a 55 km de Sigiriya.
  • Vestimenta: Al igual que en otros templos budistas del país, es necesario descalzarse y cubrir hombros y rodillas.
  • Transporte: Puedes recorrer el recinto en coche o tuk-tuk, pero una opción muy especial es hacerlo en bicicleta al atardecer: la luz dorada realza la belleza de las ruinas de forma mágica.